

| La alimentación |
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Clave en un estilo de vida saludable y base fundamental dentro de la nueva concepción de la salud y la prevención de la enfermedad. Paratexto: Un Proverbio chino dice: «El padre de la enfermedad pudo haber sido cualquiera, pero no cabe duda que la madre fue la mala dieta» Hemos hablado anteriormente sobre la nueva concepción de salud: no sólo es no estar enfermo, sino gozar de un bienestar ideal y disponer de energía suficiente para afrontar todas las actividades que debemos desarrollar, incluida una actividad física diaria. Para lograr este bienestar, hemos de alimentarnos de manera adecuada, incluyendo a diario todos los grupos de alimentos y en las porciones correctas, tal como se abordó en la primera entrega de esta sección. Uno de los grupos de alimentos más importantes son los granos, también conocidos como Legumbres o Leguminosas. En este grupo están incluidos los fríjoles, los garbanzos, las lentejas, el arroz integral (si el arroz es blanco se incluye en el grupo de carbohidratos o harinas, no como legumbre), el maíz entero, la arveja, etc. Las legumbres aportan nutrientes muy importantes como minerales, vitaminas y también son una muy buena fuente de proteína. Anteriormente, se decía que eran una fuente económica de proteína, pero tal cosa ha dejado de ser cierta por el aumento de precios de los granos debido a la especulación por su uso para la obtención de biocombustibles, y por la falta de planeación racional de la producción agrícola. Con todo y esto, los granos siguen siendo parte fundamental de nuestra mesa. Sin embargo, muchas personas tienen problemas al consumirlos pues pueden producir acidez estomacal, flatulencia, irritación de colon, inflamación del abdomen, indigestión e incluso diarrea pasajera. En la mayoría de los casos, estos problemas se pueden evitar si cambiamos la manera de prepararlos y consumirlos. Veamos las posibilidades:
Evitemos el uso de guisos de tomate con los granos, pues esta mezcla, aunque muy apetitosa, produce con mayor facilidad acidez estomacal. También evitemos los guisos muy grasos o condimentados, pues hacen más difícil la digestión de los granos. Una alternativa que puede ayudar, es agregar jengibre en el momento de la cocción. El jengibre ayuda a una mejor digestión y adicionalmente aporta un sabor nuevo y delicioso a la preparación.
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